2018: Milan 1 – 2 Real Betis (1×1) La gran noche de Lo Celso y Junior

Imagen: Marca

Pau López (6). No tuvo apenas trabajo hasta el arreón rossonero de los minutos finales. Y el que tuvo, como acostumbraba, lo resolvió con una solvencia que esta temporada se echa en falta constantemente.

Mandi (8). El mejor de los centrales, en una actuación que rozó el sobresaliente ante Higuaín y compañía. La temporada pasada (la mejor de su carrera), era la tónica habitual en su rendimiento. Nada que ver con la actual.

Bartra (6). El catalán contó más aciertos que errores, pero dentro del gran nivel mostrado por la línea defensiva, fue el más irregular.

Sidnei (7). Si bien estuvo algo blando en la jugada del gol milanista, se mostró tremendamente sobrio durante los 90 minutos.

Barragán (5). Sin hacer un partido desastroso, el lateral evidenció que, ya entonces, sus capacidades eran inferiores a la media de la plantilla. Europa parecía demasiado para él.

Canales (8). Es cierto que erró algún pase, pero fueron mínimas e insignifcantes excepciones en una noche en la que dominó por completo el centro del campo.

William Carvalho (6). De menos a más. Lentísimo en el inicio del partido, pero mucho más entonado tras el descanso. Acabó cumpliendo.

Lo Celso (9). Si Canales dominó el centro del campo, lo del argentino fue directamente un asalto a San Siro. Partido estratosférico -con golazo incluido- de un Lo Celso que se consolidaba en Milán como uno de los centrocampistas con más futuro del planeta fútbol. Recibió una patada criminal de Castillejo en el descuento.

Junior (9). Al igual que Lo Celso, se sirvió de la dimensión del encuentro para postularse en el escaparate internacional. La banda izquierda fue suya. Protagonista en la mayoría de las jugadas de peligro.

Sanabria (8). Gran partido del paraguayo (el mejor de la temporada, de hecho), autor del gol que abrió la lata de una noche memorable. Se marchó de San Siro sin un doblete, merced a un fuera de juego inexistente que sólo vio el juez de línea.

Sergio León (6). Estuvo mucho menos acertado que su compañero de ataque, pero, como era habitual en él, dio todo lo que tenía. Incansable trabajo de presión en la salida del rival.

Tello (6). Fue el primer cambio de los de Setién, dando relevo a un exhausto Sergio León. Intentó aprovechar los espacios que el Milán dejó tras el 0-2 y dirigió con criterio más de una contra.

Loren (7). Entró tarde y, aun así, tuvo tiempo para deleitar los paladares futbolísticos más exigentes con un taconazo que Laxalt vio pasar por debajo de sus piernas. Fue el broche perfecto para una noche inolvidable.

Feddal (S.C.). Saltó al campo en el descuento, con el objetivo de frenar la inercia ofensiva de los italianos. Sin tiempo para nada.

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