Crónica de la afición| Real Betis 2 – 1 RCD Mallorca: El cansancio no puede con la dinámica ganadora del Betis

Foto vía: LaLiga

“Desde Rusia con amor”; así llegaba el Real Betis Balompié tras una sufrida victoria en San Petersburgo acumulando el cansancio de un largo viaje de ida y vuelta a la tierra de los zares, pero el calendario no entendía de descansos y esperaba el domingo un rival en buena racha, del que, pese a las carencias y el sufrimiento, el Betis ha sacado tres puntos de valor incalculable que le asientan en Champions League, mínimo dos semanas más.

Llegaba al Villamarín un Mallorca reforzado en el mercado invernal y en racha tras un 6 de 6 ante Cádiz y Athletic de Bilbao, y se presentó con el mismo 11 que venció a los leones a excepción de Oliván, quien fue sustituido con Jaume Costa, siendo los principales baluartes Take Kubo, el guardameta recién incorporado Sergio Rico y, sobre todo, el atacante albanés Muriqi, quien tanto recordó a Dzyuba el jueves pasado por altura y físico. En el Betis, sin embargo, con mayor carga de partidos y poco descanso, las rotaciones son modo obligado dentro del sistema del ingeniero, planteando el clásico 4-2-3-1 en donde solo repetían Rui Silva, Álex Moreno y Juanmi con respecto a Rusia, y donde destacaban la vuelta de William Carvalho, Canales tras el Covid y Fekir tras finalizar la sanción europea al once.

48.652 almas cantaron a capella el himno y comenzó el partido a las 18:30 con arbitraje de Soto Grado. Un Betis que quiso llevar la batuta desde los primeros minutos se topó con un Mallorca bien replegado que buscó rápido balones a Muriqi aprovechando su corpulencia, algo que tuvo que aguantar la defensa verdiblanca. Pero pronto el Betis comenzó a generar peligro, sobre todo en la banda de Álex Moreno, principal protagonista del partido.

Tras un primer intento mal rematado por Juanmi que acabó en las manos de Rico, el carrilero catalán hizo una internada de las suyas estrellando un balón en el palo tras tocar en un defensa. El Villamarín alentaba a los suyos, y en el minuto 26 nuevamente Canales sacó magia de la chistera, con un pase absolutamente descomunal para que Álex Moreno, entrando por la izquierda anticipándose a un Take Kubo casi desaparecido, rematara de cabeza y pusiera el 1-0 en el electrónico.

Pese a una gran ocasión de Muriqi al palo anulada por fuera de juego, el Betis fue dueño y señor del partido durante los minutos anteriores al descanso, con un cañonazo de Canales que Sergio Rico respondió con una enorme estirada, y diversas internadas de Bellerín, Álex y Fekir que no generaron demasiado peligro. Sin embargo, el Betis pudo haber tenido un mayor contratiempo a merced de una terrorífica entrada de Víctor Ruiz sobre Ruiz de Galarreta, sancionada con amarilla pero que pudo ser roja perfectamente, y acabando el futbolista bermellón con una lesión grave.

Tras el descanso, el Mallorca introdujo a unos muy desequilibrantes Amath y Kan gin Lee suponiendo un cambio de sistema que pilló al Betis desprevenido, pese a los tempranos cambios de Tello y Edgar, que entraron por Víctor Ruiz y Juanmi, perdiéndose este último el derbi sevillano de la semana que viene por acumulación de amonestaciones. El equipo balear empezó a sentirse más cómodo sobre el césped gracias a su solidez y a la elaboración de jugadas colectivas iniciadas por Dani Rodríguez y Salva Sevilla, quien fue ovacionado por todo el estadio a la hora de su sustitución, además de la entrada de Fer Niño, la solidez defensiva bermellona ante los inoperantes intentos béticos.

Pero tanta jugada del Mallorca tuvo su premio gracias a un centro desde la izquierda de Jaume Costa que el incombustible Muriqi, tan activo en todo el partido, cabeceó a la red de Rui Silva en el minuto 75, sembrando el miedo en todo el estadio para euforia de los aficionados mallorquinistas presentes en la grada. Tras ello, el Betis dio un paso adelante, sabía que no podían escaparse estos puntos del estadio tras la victorias de sus rivales directos.

Tras un remate de Carvalho que detuvo Sergio Rico llegó la jugada que decidiría el partido. Una falta rápida sacada por el Betis acaba en los pies de Fekir, que asiste al luso y este empalma un disparo que chocó en la mano de Battaglia, y poco tiempo tardó Soto Grado en revisar en el monitor del VAR la jugada, señalando los 11 metros para el conjunto verdiblanco. Willian José iba a ser el encargado de lanzar la pena máxima, el estadio guardó esos silencios de tensión ante un momento clave, y el brasileño, paradinha incluida, no falló ante el portero sevillano del Mallorca continuando el idilio que el Betis tiene con los penaltis desde la temporada pasada, y estallando de júbilo toda la parroquia verdiblanca.

Tocó sufrir, el estadio apretó para que no se fueran los puntos de casa, y tras seis eternos minutos de descuento en donde el Mallorca tuvo la oportunidad de empatar tras un córner, Soto Grado pitó el final, los tres puntos se quedaban en casa y el Betis vuelve a demostrar que nada puede con este equipo. El primero de los cinco partidos (que pueden ser seis) casi seguidos en casa, de incluso siete que se disputarán en la ciudad de Sevilla hasta mediados de marzo que tocará viajar a Vigo, ha sido saldado con una victoria que mantiene las distancias sobre los rivales directos. Viene ahora una fase clave de la temporada, estando en juego seguir en UEFA, el honor del Gran Derbi y continuar en puestos Champions, pero, sobre todo, el honor de disputar una final en tu propia ciudad. Pero como dice Pellegrini vamos a pensar en el siguiente partido porque: ¡Que vienen los rusos!

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